Trabajar a los Invizimals

05 septiembre Jesús 0 comentarios

Es curioso el ingenio que desarrollan los niños para conseguir lo que quieren. Y también es interesante, de vez en cuando, bajarnos de nuestra escala de valores y comprender que lo verdaderamente importante para los peques son cosas a las que nosotros no les solemos dar valor.

Todo esto viene a que ayer Alonso me devolvió a la realidad al reclamar mi atención de una manera muy imaginativa y original. Tanto que dije, esto lo tengo que contar.



Estaba yo trabajando en casa en la redacción de un artículo para un conocido blog de Marketing. El caso es que cuando yo me pongo a ello en el despacho de casa me concentro mucho y utilizo varios dispositivos. En concreto utilizo a la vez el macbook, el iMac y el teléfono... vamos, que parezco Nacho Cano tocando un montón de teclados a la vez.

Alonso estaba jugando (en un viejo iPhone sin SIM que heredo para usar algunos videojuegos) al juego de Invizimals. Si tenéis hijos entre 5 y 8 años seguro que ya sabéis de que os hablo ;)

En un momento dado Alonso entra en el despacho para pedirme ayuda con el juego. Mostrándome la pantalla del móvil desde la puerta me dice "Papaaaa..."

Yo ya ni le dejé seguir: "Alonso, ahora no. ¿No ves que estoy trabajando?"

Pasados 5 minutos vuelve: "Papaaa, por favor..."

"Alonso, que ya te dije que estoy trabajando. Anda, vete a la sala un rato y cuando acabe voy"

5 minutos después se repite la escena:

"Papaaaa..."

"¡Alonso! ¿Cómo quieres que te lo diga? Espera en la sala y en cuanto pueda voy"

Pero claro, "en cuanto pueda" es un tiempo muy relativo y yo cuando me concentro pliego el espacio y el tiempo como en Dune y ni me entero de que pasan las horas.

Así que una hora después (más o menos) volvió Alonso a abrir la puerta del despacho. Con un tono muy suave (para no molestar) y muy educadamente me dijo:

"Disculpa Papá, pero si no te importa, cuando acabes ese trabajo podemos trabajar un poco a los Invizimals"

Evidentemente hice una parada con mi tarea y me puse a "trabajar a los Invizimals" que me pareció mucho más urgente y pagan mejor: la sonrisa de Alonso mientras jugábamos no tiene precio.