La vuelta al cole nunca debería de ser traumática

19 septiembre Jesús 0 comentarios

Ya estamos en la mitad de septiembre, y con él llega la vuelta al colegio.



Se nota. Los timelines, los Feedly, y los muros de Facebook están repletos de artículos del tipo "Cómo preparar la vuelta al cole" o "Claves para hacer más fácil la 'vuelta al cole'". En todos ellos te cuentan cómo adaptar el ritmo de sueño y los hábitos de los niños a la nueva rutina... pero eso no es lo que te vas a encontrar en este artículo.

La verdad es que tocan algunos puntos "importantísimos" para tener una buena entrada en el nuevo curso. La verdad es que algunos de estos artículos se me repiten más que un bocadillo de boquerones.

Que si, que los más peques notan mucho el cambio durante los primero años.

Pero cada año que cumplen esto va pasando a un segundo plano. Tal vez hay algún peque que el primer año de cole o cuando cambia de centro puede verse un poco inseguro (...o incluso muy inseguro). Pero el segundo año (y posteriores) ya no es novedad... y por mi experiencia la mayoría de las veces van contentos y con ganas de empezar.

Que vale, que si los vas acostumbrando poco a poco al horario les va a costar menos el madrugón y van a rendir más.

Pero en mi experiencia tampoco es un drama como parece que quieren hacernos creer algunos medios. La verdad es que los niños se acostumbran pronto... en realidad mucho más pronto que muchos adultos. (Que yo me cogí una sola semana libre en agosto y creo que todavía no me he acostumbrado de nuevo al ritmo de trabajo)

Que si hay que adoptar una actitud positiva ante el niño y fomentar la comunicación con el niño para que no le resulte un trauma... ¿de verdad?

Yo no veo a ningún niño sano en un colegio normal acudir con miedo o traumatizado al colegio. Que no digo que no los haya... que si que los hay. Pero en esos casos supongo que lo que hace falta no es una actitud positiva para afrontar la vuelta al colegio. En ese caso lo que hace falta es un análisis más profundo de las causas de ese miedo.

Yo si mi hijo me dijese (o si lo intuyo) que no quiere ir al colegio, que le da miedo, o que le provoca ansiedad... en ese caso me preocuparía más por conocer las causas de esos miedos y angustias más que por animarle.

Que si ir al colegio es una pesadilla por algo será. Si hay niños que le pegan, si los profesores no le tratan bien, si tiene dificultades para los estudios... en todos esos casos se necesita algo más que unas palabras de ánimo.

Imagina, por ejemplo, que un niño sufre acoso escolar. Es algo muy serio que no se va a solucionar con buenas palabras de ánimo. Por supuesto que hay que ayudarle, pero no me imagino una conversación de este tipo:

- Bueno hijo, mañana al cole otra vez ¿no?
- ¡No quiero ir!
- Pero... ¿por qué? Si en el colegio se aprenden muchas cosas interesantes.
- Porque los niños me pegan, se ríen de mi y me amenazan.
- Bueno, hijo, no te preocupes. Tu vete con ánimo al colegio, que ya verás como si vas animado a lo mejor no te pegan una paliza.

Ridículo ¿verdad? ¡Pues claro!

Pues esto es lo que me imagino cuando escucho los consejos que se dan de "hay que animarles para que tengan ganas de volver al cole" o "si se les prepara poco a poco durante las últimas semanas la vuelta al cole será menos traumática"

La verdad, me parecen consejos un poco "vacíos" y que no son aplicables a los casos serios que de verdad necesitan ayuda.

Cuando hay un problema los ánimos están bien, pero hay que solucionar la causa. Así que, mi consejo es: si tu hijo no quiere ir al colegio preocúpate primero por saber por qué. Profundiza y busca la raíz del problema.

Es solamente una reflexión, mi opinión y mi consejo... pero a lo mejor tu tienes otro punto de vista. Si es así te invito a los comentarios.