#ElTemaDeLaSemana: Cosas que odio

Nunca encuentro tiempo para escribir sobre estos temas, aunque siempre me quedo con las ganas y leo a los que participan en Papás Blogeros. Odio cuando me pasa eso.

Esta semana he decidido participar. La verdad es que podía dejar aquí el asunto y el post sería un micro-post de verdad. Pero no: hoy me voy a extender un poquito más.

A mi me enseñaron que odiar era muy feo.

Siempre me dijeron que se trataba de un sentimiento extremo y que sentir odio por alguien no era tan malo como sentir indiferencia.

Tal vez por eso hay pocas (o ninguna) cosas que odio de verdad. Pero cómo soy humano siento ese odio edulcorado que es más bien repugnancia por algunas cosas o situaciones que me rodean.

Odio que los que mandan nos hagan creer que somos libres cuando ellos saben que no es así. No tenemos libertad ni para pensar, ni para opinar, ni (mucho menos) para decidir.

Pero más acorde con la temática del blog voy a destacar 3 cosas que verdaderamente odio de cómo algunos se comportan con los niños:

De los padres frustrados

Odio a esos padres que proyectan sus frustraciones sobre los hijos. ¡Entérate ya! A ti te hubiese gustado mucho ser Hugo Sánchez. Pero eso no quiere decir que a tu hijo le tenga que gustar el futbol... y mucho menos que tenga que ser Messi algún día.

Déjale probar de todo y decidir sin prejuicios.

No lo hagas del Barça, ni del Madrid, ni del Atletico ni del Depor... no le hagas "sentir los colores", que ese argumento es el que se utiliza para que la gente se muera en las guerras (por los colores de una bandera)

Enséñale los valores del deporte: la solidaridad, la superación, la recompensa... (¡será por valores!)

Del sistema educativo

Odio que el sistema educativo trate de hacer con nuestros hijos un rebaño de ovejas preparadas para producir toda la lana que puedan el día de mañana.

Que a los buenos profesores se les encorsete en un sistema anticuado de enseñanza y no se les permita enseñar a nuestros hijos las cosas realmente valiosas de la vida.

Pero me parece que esto lo explica mucho mejor este vídeo que vi hace poco... que me parece que ha plasmado a la perfección lo que hace tiempo que muchos creemos del sistema educativo actual: que está obsoleto.




De la vida

Odio que no exista el botón "Record" y "Replay" para todos esos momentos que me hace vivir mi hijo y que temo que algún día la memoria manipule sin piedad.

...y no me alargaré más en este post (que se supone que tiene que ser "Micro").

Solamente os dejo con otro vídeo. Uno de Revolver que me vino a la mente cuando leí el tema de la semana: Odio.

Me ha parecido muy conveniente, no sólo por el título, sino también porque recuerdo una entrevista que le hicieron hace unos años a Carlos Goñi en la que contaba como le había cambiado ser padre. Por lo visto antes componía más por la noche y ahora por la mañana. Yo creo que eso se ha notado en sus canciones... para mejor.






Trabajar a los Invizimals

Es curioso el ingenio que desarrollan los niños para conseguir lo que quieren. Y también es interesante, de vez en cuando, bajarnos de nuestra escala de valores y comprender que lo verdaderamente importante para los peques son cosas a las que nosotros no les solemos dar valor.

Todo esto viene a que ayer Alonso me devolvió a la realidad al reclamar mi atención de una manera muy imaginativa y original. Tanto que dije, esto lo tengo que contar.



Estaba yo trabajando en casa en la redacción de un artículo para un conocido blog de Marketing. El caso es que cuando yo me pongo a ello en el despacho de casa me concentro mucho y utilizo varios dispositivos. En concreto utilizo a la vez el macbook, el iMac y el teléfono... vamos, que parezco Nacho Cano tocando un montón de teclados a la vez.

Alonso estaba jugando (en un viejo iPhone sin SIM que heredo para usar algunos videojuegos) al juego de Invizimals. Si tenéis hijos entre 5 y 8 años seguro que ya sabéis de que os hablo ;)

En un momento dado Alonso entra en el despacho para pedirme ayuda con el juego. Mostrándome la pantalla del móvil desde la puerta me dice "Papaaaa..."

Yo ya ni le dejé seguir: "Alonso, ahora no. ¿No ves que estoy trabajando?"

Pasados 5 minutos vuelve: "Papaaa, por favor..."

"Alonso, que ya te dije que estoy trabajando. Anda, vete a la sala un rato y cuando acabe voy"

5 minutos después se repite la escena:

"Papaaaa..."

"¡Alonso! ¿Cómo quieres que te lo diga? Espera en la sala y en cuanto pueda voy"

Pero claro, "en cuanto pueda" es un tiempo muy relativo y yo cuando me concentro pliego el espacio y el tiempo como en Dune y ni me entero de que pasan las horas.

Así que una hora después (más o menos) volvió Alonso a abrir la puerta del despacho. Con un tono muy suave (para no molestar) y muy educadamente me dijo:

"Disculpa Papá, pero si no te importa, cuando acabes ese trabajo podemos trabajar un poco a los Invizimals"

Evidentemente hice una parada con mi tarea y me puse a "trabajar a los Invizimals" que me pareció mucho más urgente y pagan mejor: la sonrisa de Alonso mientras jugábamos no tiene precio.

Mamá tiene cáncer de mama

Es verdad, no he querido ser ambiguo con el título.

Prefiero dejarlo claro desde el primer momento: Sandra tiene cáncer de mama.

Hace 'nada' que lo sabemos, pero ya está recibiendo tratamiento.

Todo ha sido muy rápido. Rapidísimo.

Estamos pasando por mucho, pero lo cierto es que lo estamos llevando bien... muy bien diría yo.

Pero como padres de un niño de 7 años (ya casi 8) nos enfrentamos a ciertos dilemas y ciertas preocupaciones que tal vez otros enfermos no tienen:

  • ¿cómo le explicas el cáncer a un niño?
  • ¿hasta qué punto se lo explicas?
  • ¿cómo se lo tomará cuando vea los efectos de la quimioterapia?

En este artículo te voy a contar cómo estamos viviendo esta nueva situación, pero sobre todo desde nuestro punto de vista como padres.


Herramientas de control parental en internet

Uno de los grandes retos de Internet y una de las mayores preocupaciones de los padres cuando los niños se acercan a este medio es su seguridad y poder filtrar los contenidos a los que estos acceden.

Y es que cada vez vivimos más 'conectados' a Internet y cada vez este contacto se produce más pronto.



Cumpleaños infantiles: ¿se nos están yendo de las manos?

Las fiestas de cumpleaños infantiles ya no son lo que eran, de eso no cabe duda.

Lo que es más discutible es si ahora son mejores o peores que antes.

Yo no creo en el blanco y negro.

Yo soy más de grises... o si es posible de colores.

Formas de celebrar un cumpleaños infantil


Las cosas cambian y esto siempre tiene ventajas y desventajas, pero no está de más analizar de vez en cuando que estamos haciendo con las fiestas de cumpleaños, compararlo con lo que hacíamos de pequeños y, en definitiva, ser críticos con nosotros mismos para que no se nos vayan de las manos.

La higiene bucal infantil y todas sus fases

La importancia de escoger una pasta de dientes adecuada para la higiene dental de los niños


Todo empezó con su primer diente. En cuanto asomó por la encía (o incluso antes) surgieron las dudas sobre cómo y cuándo comenzar con la higiene dental.

¿Cuando empieza la higiene dental?


En realidad la respuesta estaba clara: la higiene dental empieza cuando hay dientes. Que si. Que digan lo que digan... si hay dientes hay que mantenerlos limpios.

Así que en cuanto el primer diente tuvo el tamaño necesario para poder ser limpiado con una gasa húmeda empezamos a generar esta rutina por las noches.

...y es que la higiene bucal es un hábito saludable... y todos los hábitos se adquieren con la práctica.

Es importante, además, empezar con estos cuidados prematuros para evitar la temida caries del biberón.

Además, a nosotros nos quedó muy clara la enorme importancia de cuidar la dentadura cuando con un año escaso le salieron manchas grises causadas por aquel complemento de hierro: glutaferro.

El primer cepillo

Al año y medio (en realidad un poco antes) empezamos a cepillarle los dientes.

El cepillo para cuando llegase este momento ya lo habíamos escogido hacía tiempo. Se trataba de un cepillo eléctrico adecuado para estos primeros momentos: con el cabezal pequeño y las cerdas blandas.

La verdad es que en esta etapa utilizábamos una pasta de dientes de la marca Licor del Polo para niños de 1 a 6 años... y es la que usamos hasta cumplir esa edad.
El primer dentífrico: hasta los 6 años


Sin embargo, al principio la cantidad de pasta que utilizábamos era ínfima. Si, ya se que es lo que recomiendan: "cómo mucho el tamaño de un guisante"... y a mi me parece que le poníamos en realidad medio guisante.

Nos gustó especialmente este dentífrico por varios motivos: primero el lagarto molón, después el sabor a fresa (que nos parecía más llevadero para una iniciación en el cepillado dental) y por último (pero no menos importantee) que contiene únicamente la cantidad mínima de flúor que asegura una protección ante la caries. Esto es importante, pues el exceso de flúor se debe evitar a toda costa en los niños.

Pero claro, a lo mejor esto te pilla un poco 'descolocado' y te estarás preguntando por qué tanto problema con el flúor si se supone que es bueno para evitar las caries.

El problema del flúor

En principio el flúor es bueno porque ayuda a prevenir la caries. De hecho es el método recomendado para una prevención de estos problemas que crea la placa bacteriana.

Así que, si el flúor evita la caries y nosotros queremos evitar las caries en los dientes de nuestros niños, la tentación es utilizar productos que tengan flúor... mucho flúor... contra más flúor mejor.

Pues no. ¡¡ERROR!!

Mucho flúor puede ser perjudicial para los dientes de los niños

A pesar de que el contacto del flúor con los dientes puede ser enormemente beneficioso para prevenir la caries, en los niños pequeños puede causar un grave problema llamado fluorosis

La fluorosis en los niños

En los primeros años de vida los niños todavía tienen el instinto de succión, por lo que es tremendamente fácil que ingieran la pasta que utilizan durante el cepillado.

Ingerir una cantidad mayor de la recomendada puede causar fluorosis esquelética. Esta fluorosis lo que provoca es una mayor fragilidad de los huesos.

Por otra parte, la acumulación de flúor en los dientes durante estas fases de desarrollo de los dientes pueden provocar manchas en los dientes: fluorosis dental.

El equilibrio del flúor

Así (cómo en casi todo en la vida) el secreto de una correcta utilización del flúor está en encontrar la dosis adecuada.

Según la Sociedad Española de Odontopediatría, una concentración inferior a 500ppm de flúor no está demostrado que existan beneficios en la prevención de caries.

Por otra parte, cuanto más flúor lleve la pasta más protegidos estarán los peques ante la caries, pero mayor será el riesgo de fluorisis dental.

Así, para cada edad se deberá buscar un dentífrico que adecue la concentración de flúor a la evolución del niño.

Es por eso por lo que en el mercado ya existen distintos tipos de pastas de dientes infantiles que, más allá de sabores y envases, en lo que se distinguen es en la concentración de flúor que contienen.

Higiene dental a los 3 años: aprendiendo a cepillarse

Alonso había crecido un montón en ese último año y medio. Boca más grande implica cepillo más grande. Así, que cambiamos el cepillo.

En un principio probamos con un cepillo clásico, pero en seguida nos dimos cuenta de que eso solamente complicaba conseguir una limpieza adecuada y volvimos a los cepillos eléctricos.

Además empezamos a completar la limpieza con un colutorio de LACER por recomendación del dentista.
kit de higiene dental del niño de los 3 a los 6 años
Este fue el kit de higiene dental de Alonso entre los 3 y los 6 años.

Aprendiendo la técnica

Esta edad es crucial para aprender la correcta técnica de cepillado y coger el hábito de cepillarse (2 veces al día en ese momento) durante al menos 2 minutos.

A partir de los 3 años la mejor manera de enseñarles la técnica de cepillado es por imitación: lavándonos los dientes con el peque.
Los niños aprenden a hacer las cosas viendo como se hacen, por lo tanto nuestro planteamiento fue el siguiente:

Por una parte cepillarse el solo los dientes ante el espejo ...por supuesto con la posterior revisión de papá o mamá (lo que nosotros llamamos "el repaso")

Por otra parte yo también me cepillaba los dientes con él (al menos una vez al día) ante el mismo espejo. Es increíble hasta que punto imitan nuestros gestos cuando están tratando de aprender. Así fue sencillo que recordase la forma correcta de cepillarse los dientes.



A partir de los 6 años

En cuanto a la pasta... ni nos planteamos cambiar de marca en ese primer momento. Simplemente empezamos a utilizar el siguiente nivel en la escala de pastas de dientes infantiles: a partir de 6 años (ni siquiera nos planteamos cambiar de marca en este momento).

Pasta de dientes a partir de 6 años

Sin embargo, en unos meses empezamos a ver que los dientes perdían el blanco puro que habían tenido hasta entonces desde que cambiamos de pasta de dientes.

Todavía no comprendo muy bien por qué ocurrió esto, pero fue sustituir la pasta de dientes y empezar a recuperar su blanco natural en unos días.

El problema era encontrar una pasta de dientes que nos inspirase confianza y que no fuese de menta.

"¡La menta no me gusta nada!" Decía Alonso cuando le dijimos que tenía que cambiar a otra pasta de dientes "de mayores"

Cuantas veces habremos utilizado el sufijo "de mayores" para convencer a los niños. Es... como si a nosotros nos dicen "gratis"

Hoy hemos cambiado de pasta de dientes por la Colgate Smile para más de 6 años (...pero decorada con Spiderman... claro)

Yo creo que por mucho que me preocupe por la higiene dental de Alonso nunca será suficiente... y cuando al final sonríe pienso: "Valió la pena" 


Ni con campañas como #padresigualitarios se enteran

Un mes de #padresigualitarios


Del 22 de febrero al 20 de marzo se ha llevado a cabo una campaña en internet que trataba de reivindicar el papel de los padres en la crianza de los niños.




Personalmente me ha parecido una campaña estupenda y muy bien llevada, que aprovechando el mes del día del padre trataron de concienciar a una parte de la sociedad que aún no se entera (o no se quiere enterar) de que hoy en día los hombres nos implicamos en la crianza de nuestros hijos... y lo hacemos básicamente por dos motivos: porque podemos y porque queremos.

Que es cierto que aún hay casos en los que a pesar de querer no se puede y también hay casos que a pesar de poder... pues no se quiere (...lástima estos últimos)

Pero en general se está viendo que los padres del siglo XXI hemos aprovechado la situación actual cada vez más igualitaria para lanzarnos a disfrutar de nuestros hijos como a nuestros padres y abuelos no les dejaron.

Somos padres implicados ...aunque les pese

¿A que viene que hoy os suelte todo esto?

Bueno, pues viene a que hoy a sido uno de esos días en los que te encuentras a alguien que me ha soltado una serie de ideas rancias y despectivas hacia los padres. 

Me he contenido (porque a pesar de todo le tengo aprecio a esa persona) pero me he ido con rabia... mucha rabia y he tenido que escribir este artículo.



Pero el caso es que hoy he tenido que escuchar cosas como 
  • "los hombres no son capaces de cuidar a los niños... no están genéticamente preparados para ello... está demostrado"
  • "Las mujeres son las únicas capaces de cuidar bien a un hijo... al fin y al cabo lo llevaron 9 meses en el vientre."
  • "El cerebro de los hombres no está capacitado para estar alerta y no son capaces de pensar en más de una cosa a la vez... por eso no son válidos para cuidar a los niños"
Estas "lindezas" y muchas más las he escuchado mientras respiraba hondo y trataba de abstraerme para disfrutar del cappuccino que me había pedido.

La fuente de tales opiniones era una mujer, aunque cierto es que aún quedan muchos hombres capaces de utilizar los mismos "argumentos" para justificar que la mujer asuma la crianza de los hijos en exclusiva y el hombre se abstenga de cualquier obligación más allá del puro suministro de recursos a la familia: ¡Que mentes más rancias!

Los hombres también tienen ese instinto paternal

Bueno, en realidad no creo que los hombres tengan ningún instinto especial... ni las mujeres.

Pero lo cierto es que a muchos hombres (al igual que a muchas mujeres) nos gusta implicarnos en el cuidado y la crianza de nuestros hijos.

También es cierto que los hombres estamos igual de capacitados que las mujeres para participar en estas tareas. 

Pero aún hay quien no se entera de que no somos una excepción... que ya somos tantas excepciones que la excepción empieza a ser la norma.
...y que nunca jamás va a ser verdad que "las mujeres son las que cuidan y dan cariño y los hombres no están preparados para eso" por más que se empeñen en repetirlo como un mantra y aunque añadan la coletilla "...está demostrado"

Es falso.

Bueno, pues ya me he desahogado.

Pero lo verdaderamente lamentable de esta actitud es que supone un retraso en los derechos de los hombres como padres y en la sociedad en general en su necesidad de conseguir la igualdad real de las mujeres.

Seguro que tu también has escuchado en más de una ocasión argumentos como los que yo he tenido que soportar hoy. Si es así te animo a que me lo cuentes en los comentarios.