Nuevo curso: nuevos compañeros ¿Es bueno cambiar de compañeros?

Acaba de comenzar el curso y en los últimos 6 años es la tercera vez que cambian a los niños de la generación de Alonso de clase. Esto me hace plantearme una pregunta: ¿Es bueno que cambien a los niños de compañeros cada cierto tiempo?



En todos estos años he escuchado muchas opiniones a favor y muchas en contra. Pero sobre todo he escuchado a papás justificarse diciendo que les "da igual", aunque no acabo de creérmelo del todo. Me parece más una postura resignada ante la imposibilidad de decidir sobre si quieren o no que cambien de compañeros a sus hijos.

En este artículo voy a mostrarte una reflexión personal sobre lo que suponen estos cambios, sus 'pros' y sus 'contras', lo que me gusta y lo que no.


¿Por qué se cambia a los niños de clase?


El de mi hijo no es el único colegio en el que se realizan estos 'ajustes' o cambios en la configuración de las clases de cada curso.

Hasta dónde yo he podido averiguar, y en contra de lo que algunas personas me insinuaron, parece que estos cambios son decisión de cada centro. Al menos es así en los colegios concertados y al menos en Galicia (... y si no es así te agradecería que lo justifiques en los comentarios.). No son, por lo tanto, una obligación impuesta por el gobierno o por la Xunta (como algunos parecen pensar).

De hecho han llegado hasta mi rumores de que a los más pequeños de infantil, en el mismo colegio de Alonso, ya no tienen la intención de mezclarlos en el futuro.


Cómo se llevan a cabo estos cambios


Bueno, en esto supongo que cada colegio tendrá su 'modus operandi'. Pero nuestra experiencia es la siguiente:

5 clases de 25 alumnos por curso: 125 niños en total.


Primera configuración de la clase


En 1º de Educación Infantil los colocaron por orden alfabético. Algo que a priori parece bastante lógico y transparente.


Primer cambio de grupos


En el cambio de Educación Infantil a Educación Primaria se produce el primer cambio de configuración en las clases.

En este caso parece que los cambios ya no son tan 'aleatorios' como nos dicen. Mezclan las clases de una manera bastante equitativa, pero con una excepción: todos los hijos de profesores están en la misma clase.

Las casualidades no existen por lo que me imagino que los padres de estos alumnos pueden escoger la clase en la que van sus hijos... y de hecho la escogen. Van con otros niños, por supuesto. Pero TODOS los hijos de profesores, personal relacionado con el centro o parientes hasta segundo grado de alguien relacionado con la Consellería de Educación estaban en esa clase. ¿Casualidad? No lo creo.


Segundo cambio de clase en 4 de primaria


Este año han vuelto a separar a los niños de la mayoría de sus compañeros de clase.

Bueno, a todos no. Los hijos y parientes de empleados de educación se han mantenido en la misma clase.

Es más, algún padre/madre ha empezado a trabajar como profesora durante estos últimos años y ahora su hijo/hija también está en la que ya todos llamamos "La clase de los hijos de los profes".


Lo que pienso de la clase de los hijos de los profes


La verdad es que no me importa demasiado que los junten a todos en la misma clase. Pero estoy convencido de que si mi hijo fuese en esa clase no me haría ninguna gracia.

Por mucha confianza que depositemos en lo justo del sistema educativo a nadie se le escapa la posibilidad de que a un niño le cueste más destacar académicamente en esa clase que en otra cualquiera. El fantasma de posibles favoritismos existe y el miedo es libre.

Por otra parte me genera un poco de desconfianza que esa clase siempre sea la de mejor nivel académico (o eso es lo que cuentan a posteriori). ¿Casualidad? De nuevo creo que no. Me niego a pensar que los hijos de profesores estén más capacitados que el resto. Pero si me pongo en la piel de sus padres (los profesores) y puedo escoger... pues es evidente que escogeré al mejor profesor. Tampoco se nos escapa que una buena nota en esa clase puede que sea más 'barata' que en otra cualquiera.


Cambio de clase en el colegio: dos puntos de vista


Como para casi todo en esta vida existe más de una forma de ver el cambio de clase. Hay los que encuentran en ello cambios positivos, hay a quienes no les gusta nada y también hay los que no se lo plantean: lo asumen y punto.

Dejando de lado a estos últimos me gustaría analizar los otros dos puntos de vista y sus argumentos:


"Favorece que los niños se relacionen con otros niños"


Este suele ser el argumento más común de los que están a favor de estos cambios.

Es cierto. Pero con todo el respeto: forzar esto de esta forma me parece una solemne estupidez.

También lo hacen en campamentos, en la piscina, en la playa, en el parque, en cumpleaños.

¿De verdad hace falta romper lazos para conseguirlo?


"Los separan de sus amigos. Rompen lazos y crean inseguridad en los niños"


Este es, obviamente el argumento de los que piensan que este cambio no es beneficioso.

En parte no les falta razón. Durante 3 años, y sobre todo a ciertas edades, se forjan amistades de las de "toda la vida". Así es como lo perciben los peques. Separarlos es un golpe más o menos duro en algunos casos.

"Los amigos se verán igualmente en el patio" contra-argumentan los otros.

Es verdad, yo ya lo he visto en Alonso. Algunas grandes amistades de Educación Infantil se mantienen en el patio y siguen vivas tras lo que para ellos es "toda una vida".

Sin embargo no todos los niños son capaces de ello y a menudo se rompen vínculos.


A mi nunca me cambiaron de clase


Tal vez es  por eso por lo que no acabo de comprender muy bien el sentido de estos cambios. No veo la necesidad de que cada cierto tiempo usen a los niños como naipes y se dediquen a barajar, cortar y repartir de nuevo.

Al fin y al cabo a mi no me causo ningún problema. Al contrario. He creado lazos muy fuertes con gente que 40 años más tarde se siguen manteniendo.


Un cambio agridulce


Ayer dio comienzo el nuevo curso y no teníamos muy claro como iría el cambio ni que compañeros tendría.

Yo, desde el punto de vista académico preferiría que no le tocase con esos Grandes Amigos con los que sé que su atención dura menos que la mecha de un petardo.

Reconozco que también tenía mi lista negra de 2 o 3 niños que preferiría que no le tocasen en clase. Sé que mi lista negra coincidía con la de otros padres sin habernos puesto de acuerdo, pero creo que a mi me hubiese dado un poco más igual si le hubiesen tocado en clase.

Él, por su parte, me insistía durante el verano en el miedo a que sus mejores amigos de clase se fuesen a otra clase y también en el deseo/posibilidad de que otros amigos que había dejado en primaria volviesen a compartir aula durante los próximos años.

Al final, como cabía esperar pasó de todo. Algunos se fueron a otras clases, algunos amigos del curso pasado se quedaron con Alonso y el mejor amigo de infantil volvió a coincidir en su clase.


Un problema inesperado


Todo parecía ir genial, pero cuando íbamos a casa en el coche tras el primer día de clase miré por el retrovisor interior y percibí una cara de preocupación en su cara.

Me extrañó bastante, pues me acababa de contar ilusionadísimo lo buena que es su nueva profe y lo estupendos que son todos sus compañeros de clase.

- ¿Te preocupa algo Alonso?

Me dijo que le preocupaba su novia.

Sí, a mi también me parece pronto. Tiene nueve años y lleva dos con "su novia" Pero es así y eso siempre es bonito.

Lo malo es que este año ya no les tocó en la misma clase y por eso me dijo:

- Es que... espero que quiera seguir siendo mi novia aunque no estemos juntos en clase.

- No te preocupes por eso. Seguro que sí. Tu vales muchísimo y un cambio de clase no cambia eso. Pero si no es así, tampoco te preocupes: las buenas relaciones aguantan. Las otras hay que dejarlas ir.

Por el momento conseguí cambiar su cara, pero sé que estaba preocupado de verdad.

Es muy pequeño. La vida da muchas vueltas y soy consciente de que en los próximos años sufrirá muchos desengaños. Pero soy su padre y cuando lo pasa mal se me rompe el alma... como a cualquier padre.

En ese momento me di cuenta que estaba más de la parte de los que piensan que estos cambios rompen lazos que de los que piensan que son beneficiosos. 

Libros de texto en Amazon - Experiencia satisfactoria.

Cuando yo era el que estudiaba el colegio todo esto de comprar los libros me parecía más fácil. Por una parte por el hecho de que no era yo el que los compraba. Pero por otra parte porque iba a un colegio en el que el primer día de clase me encontraba los libros en mi pupitre. Efectivamente, el colegio los compraba y nos los facilitaba en clase.



Ahora la cosa es más complicada en la mayoría de los colegios... aunque creo que algunos siguen con el antiguo sistema de mi colegio.

Hoy en día tenemos "libertad de elección". Respetan mucho el libre mercado y esto hace que  tengamos un montón de proveedores a los que pedir los libros del cole de los peques.

De esta forma, en teoría, podemos conseguir los mejores precios escogiendo cada libro en el sitio que más barato nos lo ofrezcan... ¿o no?



Esa es la pregunta:

¿Realmente sale más barato comprar los libros en distintos sitios?

He realizado un pequeño estudio para comprobar si realmente vale la pena comprar los libros a distintos proveedores o si vale la pena comprar a uno solo. Así que ahora te voy a contar las conclusiones que he obtenido de este pequeño estudio para que lo tengas en cuenta en la próxima compra de los libros de texto que realices.



También te voy a contar cual ha sido la mejor experiencia de compra de los libros de texto durante estos últimos 6 años.

Pero primero te voy a poner en antecedentes... para que sepas como hemos ido cambiando de parecer. (A lo mejor te ahorro el proceso de aprendizaje si tu hijo o hija está en los primeros cursos ;) )

¿Dónde hemos comprado los libros de texto durante estos años?


Durante los primeros años nosotros comprábamos los libros en la librería del colegio. Ni siquiera se nos ocurría mirar en otro sitio.

"Que pereza tener que ir a comprar los libros a una gran superficie... y si luego ir a buscarlos... y si te has equivocado tramitar la devolución y conseguir el que correspondía"
Ese era, básicamente nuestro pensamiento.

Unos años después habíamos oído que algunos padres se ahorraban dinero comprando los libros fuera de la librería del colegio... pero no parecía que fuese mucha la diferencia.

Hace un par de años sufrimos un retraso de casi 2 meses sobre el principio de las clases en la entrega de los libros de una asignatura.

Seguramente se debió a un problema concreto que desconozco y seguramente no se volverá a repetir.
Pero después de haber realizado entregas a cuenta durante todo el verano se supone que tendríamos alguna ventaja o preferencia ¿no? Pues en vez de eso tuvimos que recibir notas de la profesora para explicarnos que necesitaba urgentemente que el niño llevase el libro de su asignatura.
Al contrario que los niños cuyos padres habían encargado los libros fuera (independientemente de la librería o gan almacén que fuese), los que habíamos adelantado el dinero no teníamos los libros.

El año pasado decidimos probar a comprar los libros en una gran superficie que no voy a nombrar... ¡¿Que?!

Pues claro que la voy a nombrar. Este es mi blog y en él nombro lo que quiero:

El año pasado compramos los libros en Carrefour.

Nuestra experiencia de compra de libros de texto en Carrefour

He de decir que a pesar de que tuvimos que desplazarnos hasta el centro comercial para realizar el pedido, la experiencia fue muy satisfactoria.

Presentamos en la mesa que tenían dedicada para ello el listado de los libros de texto que nos pedían en el colegio. Rellenaron un formulario con nuestros datos, nos dieron un resguardo del pedido y nos fuimos.

Unas semanas antes de que empezasen las clases nos llamaron para informarnos de que los libros del niño ya estaban preparados.

Fuimos a recogerlos y nos los entregaron en una especie de maletín / archivador de cartón. Bastante cómodo.

He de decir que finalmente habíamos pedido un libro de más y la devolución también fue muy sencilla y rápida.

Entonces, si todo fue bien en Carrefour

¿Por qué hemos comprado los libros de texto en Amazon este año?

"Las comparaciones son odiosas" seguramente habrás oído esta frase muchas veces. Pues serán odiosas para los que salen perdiendo en la comparación, pero para mi (que soy el que compara en esta ocasión) son estupendas.

Este año hemos comparado precios en distintos sitios.

A mediados de junio de este año pedimos el listado de libros de texto al colegio. Nos enviaron un pdf por correo electrónico con los títulos, el código ISBN y mucho más.

Copié y pegué estos datos en una hoja de cálculo para hacer una comparativa de disponibilidad y precios en los principales proveedores.

Bueno, en realidad escogí Carrefour, El Corte Inglés y Amazon.

La verdad es que las diferencias no eran muy grandes.

En esta tabla puedes ver la comparativa de precios entre Amazon y el segundo más barato, que esta vez si que no diré cual es.


En realidad las diferencias de precio eran irrelevantes. Cómo puedes ver en la tabla entre estos dos proveedores había 3,9€ de diferencia en los libros disponibles en el segundo. La diferencia era muy similar con el tercero.

La disponibilidad de los libros fue la que decantó la balanza hacia Amazon.

En ninguno de los demás proveedores había disponibilidad inmediata (o casi) de la totalidad de los libros de texto.

En Amazon tenían todos los libros en menos de una semana. La mayoría los tenían disponibles y solamente 2 tardaban unos días en estar disponibles... pero me permitían hacer le pedido desde ya.

Creé una lista de deseos de Amazon con esos códigos ISBN y la compré.

Coste total de los libros: 275,61€. Aquí está la prueba. Los dos envíos en los que me dividieron la entrega y su coste ;)




Al día siguiente tenía casi todos en casa. Una semana después el resto.

Creo que los mismos libros encargados en el colegio pasaban de los 300€ este año (...y los pagas por anticipado)

Esta ha sido mi experiencia en la compra de libros de texto y creo que puedo obtener algunas conclusiones claras de ella:

No vale la pena comprar a distintos proveedores

En vista de la mínima diferencia entre un sitio y otro no vale la pena comprar unos libros en un sitio y otros libros en otro. Me parece que es mayor la molestia y los costes de desplazamiento que el ahorro que esto supone.

Las promociones

Es cierto que cada centro comercial y página web realizan promociones durante el verano para asegurarse de que les compres a ellos la totalidad de los libros de texto (o casi).

Pero también es verdad que las ofertas son muy similares entre todos ellos y esto no supone un factor decisivo entre uno y otro.

Si es cierto que hace más atractivo decidirse por un proveedor único, pues si compras un poco en cada sitio perderás estas promociones y puede que al final estés perdiendo dinero en vez de ahorrarlo.

Estas promociones son, en mi opinión, una forma de compensar el ahorro que se conseguiría "yendo de flor en flor" para conseguir las mejores ofertas.

La comodidad de no moverte de casa

Hoy en día poder realizar un pedido online y no tener que desplazarte para recibirlo es un factor determinante para los consumidores. Cada vez pedimos todo más cómodo, más cerca y más pronto.

En este punto Amazon se lleva la palma, pero es cierto que he visto que muchos otros proveedores más "tradicionales" han empezado a ofrecer la compra online y entrega en casa gratuita.

Si estas leyendo esto y tienes que comprar libros de texto espero que te sirva de ayuda y tomes la mejor decisión.

Para mi, este año, ha sido Amazon. 

Pero puede que para ti sea otro. 

Lo que está claro es que investigar el mercado de estos productos no es difícil y vale la pena.


Santa Claus y Los Reyes Magos: ¿hasta cuándo podemos mantener la magia?

A los 8 años todavía siguen teniendo su magia los Reyes Magos y Santa Claus, aunque lo cierto es que por primera vez le hemos visto "las orejas al lobo" este año.

¿Hasta qué edad dura la magia de los Reyes Magos y Santa Claus?


Algunas preguntas 'incómodas' y algunos comentarios de los primeros compañeros que ya han descubierto cómo funcionan las cosas nos han despertado esa alarma que te hace plantearte algunas preguntas.

- "Papá, Javier dice que Papa Noel y los Reyes Magos no existen"

¡Y me lo suelta mientras conduzco! ...así, sin previo aviso.

En ese momento no sabes muy bien qué responder y te quedas un poco frío pensando. Pero enseguida me dí cuenta de que callarme era la peor opción.

Reconocerlo no era una alternativa, así que no me quedaban muchas opciones.

- "¿...y por qué dice eso? ¡Vaya tontería! ¿no?"

- "Pues si. Eso le dije yo." 

- "Pues yo recuerdo perfectamente que los Reyes le trajeron a Javier un montón de regalos el año pasado."

- "Si papá. Ya le dije yo que eso era una chorrada y si decía tonterías no le van a traer nada".

Un par de días después le repitió un comentario parecido a mamá, que esta vez ya estaba más preparada.

Desde la primera charla ya habíamos tenido tiempo de comentarlo, investigar un poco y decidir cual sería nuestra postura ante lo que es inevitable: que algún día descubra que es todo una fantasía.

Después de leer un buen rato sobre el tema y tener claro cual es nuestro posicionamiento al respecto me pareció que a lo mejor, a ti, que tal vez estés en una situación personal parecida, te vendría bien que te lo resuma.

La fantasía no es eterna

Eso es lo primero que tenemos que tener claro cuando afrontamos la posibilidad de que nuestro hijo descubra que los Reyes Magos no son tan 'magos' como le hacemos creer.

A medida de que madure se dará cuenta de que ciertas piezas no encajan y que todo esto no puede ocurrir como se cuenta. Hará algunas preguntas. Algunas se las responderá él sólo y otras nos las planteará a los padres.

Es lo natural. De hecho, este año ya ha planteado algunas preguntas tales como:

- "¿Cómo puede Papa Noel repartir todos esos juguetes por el mundo en una sola noche?"

A esta pregunta yo le respondí con la lógica más aplastante: "¡Gracias a su trineo mágico... por supuesto! Lo que para ti dura solamente una noche para el es como un año de trabajo"

- "¿Cómo pueden estar los Reyes Magos en las cabalgatas de todas las ciudades?"

Como todos sabemos eso es gracias a los distintos husos horarios ;) Cuando están en la cabalgata de A Coruña aquí son las 6 de la tarde, pero en Buenos Aires todavía son las 12 del mediodía :)

De cualquier forma llegará el día en el que todas estas respuestas imaginativas no valdrán de nada y eso tenemos que tenerlo claro desde el principio.

Pero además es lo que todos deberíamos desear: que tarde o temprano se den cuenta de que los reyes no existen. A nadie le gustaría que su hijo fuese por detrás de todos sus amigos en este 'despertar'. Eso sería lo peor para el niño.

...y así llegamos a ese equilibrio inestable en el que queremos que evolucione y a la vez mantener la ilusión todo el tiempo que sea posible. Con lo cual me planteo la siguiente pregunta:

¿Hasta que edad creen los niños en los Reyes Magos?

Me daba hasta miedo plantear esta cuestión en el cuadro de búsqueda de Google. Eso es lo primero que suelo hacer en estas situaciones en las que, hay algo que se supone que deberíamos de saber 'de serie' como padres... pero no tenemos ni idea.

Por lo visto la edad en la que los niños se dan cuenta de que Santa Claus y los Reyes Magos no son tal y como se los planteamos ronda desde los tiernos 7 años hasta los 11. Esto dependerá sobre todo de 2 cuestiones: madurez e influencias.

El tema de las influencias está claro: otros niños que ya han 'descubierto el pastel' van corriendo a contárselo a sus amigos y/o hermanos menores. Ellos no lo saben, pero los han convertido un poco en unos Grinch.

En cuanto a la madurez conviene aclarar que hablamos de 'madurez' y no de 'inteligencia'. No son lo mismo ni mucho menos.

La madurez se refiere un estado en la evolución del niño que se puede alcanzar antes o después.

La inteligencia, sin embargo, es la capacidad del niño de aprender, razonar,...

Es importante aclarar estos conceptos, pues que un niño no haya madurado no quiere decir que sea menos inteligente. Al contrario, la inmadurez es a menudo una fase necesaria para luego poder gestionar una madurez más sana y fuerte.

¿Cuándo se lo contamos?

Bueno, a este respecto he sacado algunas conclusiones bastante claras.

Hasta los 8 años

La primera es que antes de los 8 años me parece prematuro. Hasta esa edad yo negaría cualquier indicio de duda ante el niño a no ser que muestre un estado de madurez enormemente adelantado a su edad.

Entre los 8 y los 10

A partir de los 8 y hasta los 10 es sin duda la etapa más difícil. En este momento lo sencillo sería decirle que no existen, pero desde mi punto de vista es un error.

Hay padres que alcanzados los 8 años ni siquiera esperan a que el niño se plantee dudas por si mismo. Simplemente se lo cuentan.
A menudo al forzar prematuramente el descubrimiento de la verdad sobre los Reyes Magos y Santa Claus acortamos el tiempo de ilusión navideña, pero además convertimos a nuestro hijo en uno de los detonantes para que otros niños lo descubran antes de tiempo. ¡No seas Grinch! ;)
Navidad fotografía designed by Asier_relampagoestudio - Freepik.com


En parte por miedo a que otros niños se lo cuenten de cualquier manera y hasta se rían de él por mantener esa ilusión.

En parte, también, por comodidad (seamos sinceros). Cuando la cosa se pone difícil es ahora... y contárselo te quita un problema de encima. Algunos padres lo ven así.

Yo no recomiendo hacer esto, pues les acortas algunos años de ilusión navideña que sin duda es una de las partes más tiernas de la infancia y que mejores recuerdos generan. Seamos sinceros, al final la vida no es más que eso: una colección de buenos recuerdos.

Mi consejo para esta etapa es la de responder "a la gallega". Si, lo sé: no podría dar otra respuesta siendo yo gallego :) Con responder a la gallega me refiero a que a sus dudas respondamos siempre que sea posible con otra pregunta. Así invertimos la carga de la respuesta y le hacemos razonar.

Ante un "existen los Reyes" no respondería ni "si" ni "no", pero tampoco un "¿tu crees que no?". Lo mejor sería algo del tipo "¿y tu qué crees? ¿no te trajeron muchos juguetes siempre?"

Le hacemos razonar, no le mentimos y le incitamos a que mantenga la ilusión mientras pueda. Solamente la madurez será tan cruel como para romper esa ilusión tan interiorizada.

A partir de los 10 años

A partir de esta edad la cosa ya cambia. Entramos en un período en el que el resto de los compañeros de clase y amigos ya saben (casi todos) toda la verdad sobre los Reyes Magos.

Puede que a nuestro peque todavía le falte algún año de madurez, pero ante la posibilidad de que los otros niños se rían de él y lo avergüencen, llega un momento en el que tendremos que valorar el riesgo.

A partir de esa edad habrá que estar más atentos a cualquier señal que indique sus dudas al respecto. Si estas no se presentan tal vez habrá que empezar a darle pistas o incluso plantearle preguntas.

Llegar a los 12 años creyéndose estas fantasías puede ser enormemente perjudicial a nivel social.

El miedo a  admitir el engaño

Hay una cuestión que supongo que siempre nos preocupa a los padres a la hora de admitir la verdad: que en realidad también estamos admitiendo una mentira... y mantenida durante el tiempo.

Es verdad que cuanto más tiempo mantengan la ilusión más bonitos recuerdos generarán, pero también es cierto que "cuanto más alto subas más fuerte es la caída".

Así, en ocasiones, el temor de los padres al admitir la verdad es más por el rencor que podemos generar en los niños por haberles mentido todo este tiempo.

Hay que tener claro y saber explicarles a los niños que esto no es una mentira nuestra. Que es una tradición y que como tal se celebra.

Versiones alternativas de Santa Claus y Los Reyes Magos

Me parece una idea excelente, para ese momento en el que el niño ya ha descubierto que la magia de estos personajes navideños no era tal, tener preparadas las historias verdaderas sobre los mismos.

Si conocemos la historia real de Los Reyes de Oriente y de San Nicolás, este será un momento excelente para contarle lo grandes que estos personajes fueron y por qué es tan importante que las navidades se celebren teniéndolos en cuenta.

En realidad sí que es magia

A veces tiene bastante más de magia de lo que parece que la base del árbol se pueda llenar de paquetes chulísimos en Navidad y en Reyes.

Con una vida como la que llevamos la mayoría de los padres y madres: trabajando todo el día, haciendo malabarismos para conciliar la vida familiar y laboral, con el tiempo justo para todo...

Seamos sinceros, los regalos de navidad no son solamente ir de compras. La fase de investigación: ir con el niño a jugueterías, recopilar catálogos, escribir la carta,... todo eso también toma su tiempo.

Para la compra en si misma te voy a dar un consejo que a mi me ha ahorrado mucho tiempo y dinero: compara precios y compra online. Los regalos navideños de este año (y muchos de años anteriores) han venido de Amazon.

He comparado precios y me he ahorrado más del 10% en el total de las compras haciéndolas online. Pero además las he recibido cómodamente en casa... bueno, en casa de mis padres o en el trabajo, para que el niño no vea al mensajero llegar con los paquetes ;)


(Fuente de la imagen principal Navidad fotografía designed by Asier_relampagoestudio - Freepik.com)

#ElTemaDeLaSemana: Cosas que odio

Nunca encuentro tiempo para escribir sobre estos temas, aunque siempre me quedo con las ganas y leo a los que participan en Papás Blogeros. Odio cuando me pasa eso.

Esta semana he decidido participar. La verdad es que podía dejar aquí el asunto y el post sería un micro-post de verdad. Pero no: hoy me voy a extender un poquito más.

A mi me enseñaron que odiar era muy feo.

Siempre me dijeron que se trataba de un sentimiento extremo y que sentir odio por alguien no era tan malo como sentir indiferencia.

Tal vez por eso hay pocas (o ninguna) cosas que odio de verdad. Pero cómo soy humano siento ese odio edulcorado que es más bien repugnancia por algunas cosas o situaciones que me rodean.

Odio que los que mandan nos hagan creer que somos libres cuando ellos saben que no es así. No tenemos libertad ni para pensar, ni para opinar, ni (mucho menos) para decidir.

Pero más acorde con la temática del blog voy a destacar 3 cosas que verdaderamente odio de cómo algunos se comportan con los niños:

De los padres frustrados

Odio a esos padres que proyectan sus frustraciones sobre los hijos. ¡Entérate ya! A ti te hubiese gustado mucho ser Hugo Sánchez. Pero eso no quiere decir que a tu hijo le tenga que gustar el futbol... y mucho menos que tenga que ser Messi algún día.

Déjale probar de todo y decidir sin prejuicios.

No lo hagas del Barça, ni del Madrid, ni del Atletico ni del Depor... no le hagas "sentir los colores", que ese argumento es el que se utiliza para que la gente se muera en las guerras (por los colores de una bandera)

Enséñale los valores del deporte: la solidaridad, la superación, la recompensa... (¡será por valores!)

Del sistema educativo

Odio que el sistema educativo trate de hacer con nuestros hijos un rebaño de ovejas preparadas para producir toda la lana que puedan el día de mañana.

Que a los buenos profesores se les encorsete en un sistema anticuado de enseñanza y no se les permita enseñar a nuestros hijos las cosas realmente valiosas de la vida.

Pero me parece que esto lo explica mucho mejor este vídeo que vi hace poco... que me parece que ha plasmado a la perfección lo que hace tiempo que muchos creemos del sistema educativo actual: que está obsoleto.




De la vida

Odio que no exista el botón "Record" y "Replay" para todos esos momentos que me hace vivir mi hijo y que temo que algún día la memoria manipule sin piedad.

...y no me alargaré más en este post (que se supone que tiene que ser "Micro").

Solamente os dejo con otro vídeo. Uno de Revolver que me vino a la mente cuando leí el tema de la semana: Odio.

Me ha parecido muy conveniente, no sólo por el título, sino también porque recuerdo una entrevista que le hicieron hace unos años a Carlos Goñi en la que contaba como le había cambiado ser padre. Por lo visto antes componía más por la noche y ahora por la mañana. Yo creo que eso se ha notado en sus canciones... para mejor.






Trabajar a los Invizimals

Es curioso el ingenio que desarrollan los niños para conseguir lo que quieren. Y también es interesante, de vez en cuando, bajarnos de nuestra escala de valores y comprender que lo verdaderamente importante para los peques son cosas a las que nosotros no les solemos dar valor.

Todo esto viene a que ayer Alonso me devolvió a la realidad al reclamar mi atención de una manera muy imaginativa y original. Tanto que dije, esto lo tengo que contar.



Estaba yo trabajando en casa en la redacción de un artículo para un conocido blog de Marketing. El caso es que cuando yo me pongo a ello en el despacho de casa me concentro mucho y utilizo varios dispositivos. En concreto utilizo a la vez el macbook, el iMac y el teléfono... vamos, que parezco Nacho Cano tocando un montón de teclados a la vez.

Alonso estaba jugando (en un viejo iPhone sin SIM que heredo para usar algunos videojuegos) al juego de Invizimals. Si tenéis hijos entre 5 y 8 años seguro que ya sabéis de que os hablo ;)

En un momento dado Alonso entra en el despacho para pedirme ayuda con el juego. Mostrándome la pantalla del móvil desde la puerta me dice "Papaaaa..."

Yo ya ni le dejé seguir: "Alonso, ahora no. ¿No ves que estoy trabajando?"

Pasados 5 minutos vuelve: "Papaaa, por favor..."

"Alonso, que ya te dije que estoy trabajando. Anda, vete a la sala un rato y cuando acabe voy"

5 minutos después se repite la escena:

"Papaaaa..."

"¡Alonso! ¿Cómo quieres que te lo diga? Espera en la sala y en cuanto pueda voy"

Pero claro, "en cuanto pueda" es un tiempo muy relativo y yo cuando me concentro pliego el espacio y el tiempo como en Dune y ni me entero de que pasan las horas.

Así que una hora después (más o menos) volvió Alonso a abrir la puerta del despacho. Con un tono muy suave (para no molestar) y muy educadamente me dijo:

"Disculpa Papá, pero si no te importa, cuando acabes ese trabajo podemos trabajar un poco a los Invizimals"

Evidentemente hice una parada con mi tarea y me puse a "trabajar a los Invizimals" que me pareció mucho más urgente y pagan mejor: la sonrisa de Alonso mientras jugábamos no tiene precio.

Mamá tiene cáncer de mama

Es verdad, no he querido ser ambiguo con el título.

Prefiero dejarlo claro desde el primer momento: Sandra tiene cáncer de mama.

Hace 'nada' que lo sabemos, pero ya está recibiendo tratamiento.

Todo ha sido muy rápido. Rapidísimo.

Estamos pasando por mucho, pero lo cierto es que lo estamos llevando bien... muy bien diría yo.

Pero como padres de un niño de 7 años (ya casi 8) nos enfrentamos a ciertos dilemas y ciertas preocupaciones que tal vez otros enfermos no tienen:

  • ¿cómo le explicas el cáncer a un niño?
  • ¿hasta qué punto se lo explicas?
  • ¿cómo se lo tomará cuando vea los efectos de la quimioterapia?

En este artículo te voy a contar cómo estamos viviendo esta nueva situación, pero sobre todo desde nuestro punto de vista como padres.


Herramientas de control parental en internet

Uno de los grandes retos de Internet y una de las mayores preocupaciones de los padres cuando los niños se acercan a este medio es su seguridad y poder filtrar los contenidos a los que estos acceden.

Y es que cada vez vivimos más 'conectados' a Internet y cada vez este contacto se produce más pronto.