Herramientas de control parental en internet

Uno de los grandes retos de Internet y una de las mayores preocupaciones de los padres cuando los niños se acercan a este medio es su seguridad y poder filtrar los contenidos a los que estos acceden.

Y es que cada vez vivimos más 'conectados' a Internet y cada vez este contacto se produce más pronto.



Cumpleaños infantiles: ¿se nos están yendo de las manos?

Las fiestas de cumpleaños infantiles ya no son lo que eran, de eso no cabe duda.

Lo que es más discutible es si ahora son mejores o peores que antes.

Yo no creo en el blanco y negro.

Yo soy más de grises... o si es posible de colores.

Formas de celebrar un cumpleaños infantil


Las cosas cambian y esto siempre tiene ventajas y desventajas, pero no está de más analizar de vez en cuando que estamos haciendo con las fiestas de cumpleaños, compararlo con lo que hacíamos de pequeños y, en definitiva, ser críticos con nosotros mismos para que no se nos vayan de las manos.

La higiene bucal infantil y todas sus fases

La importancia de escoger una pasta de dientes adecuada para la higiene dental de los niños


Todo empezó con su primer diente. En cuanto asomó por la encía (o incluso antes) surgieron las dudas sobre cómo y cuándo comenzar con la higiene dental.

¿Cuando empieza la higiene dental?


En realidad la respuesta estaba clara: la higiene dental empieza cuando hay dientes. Que si. Que digan lo que digan... si hay dientes hay que mantenerlos limpios.

Así que en cuanto el primer diente tuvo el tamaño necesario para poder ser limpiado con una gasa húmeda empezamos a generar esta rutina por las noches.

...y es que la higiene bucal es un hábito saludable... y todos los hábitos se adquieren con la práctica.

Es importante, además, empezar con estos cuidados prematuros para evitar la temida caries del biberón.

Además, a nosotros nos quedó muy clara la enorme importancia de cuidar la dentadura cuando con un año escaso le salieron manchas grises causadas por aquel complemento de hierro: glutaferro.

El primer cepillo

Al año y medio (en realidad un poco antes) empezamos a cepillarle los dientes.

El cepillo para cuando llegase este momento ya lo habíamos escogido hacía tiempo. Se trataba de un cepillo eléctrico adecuado para estos primeros momentos: con el cabezal pequeño y las cerdas blandas.

La verdad es que en esta etapa utilizábamos una pasta de dientes de la marca Licor del Polo para niños de 1 a 6 años... y es la que usamos hasta cumplir esa edad.
El primer dentífrico: hasta los 6 años


Sin embargo, al principio la cantidad de pasta que utilizábamos era ínfima. Si, ya se que es lo que recomiendan: "cómo mucho el tamaño de un guisante"... y a mi me parece que le poníamos en realidad medio guisante.

Nos gustó especialmente este dentífrico por varios motivos: primero el lagarto molón, después el sabor a fresa (que nos parecía más llevadero para una iniciación en el cepillado dental) y por último (pero no menos importantee) que contiene únicamente la cantidad mínima de flúor que asegura una protección ante la caries. Esto es importante, pues el exceso de flúor se debe evitar a toda costa en los niños.

Pero claro, a lo mejor esto te pilla un poco 'descolocado' y te estarás preguntando por qué tanto problema con el flúor si se supone que es bueno para evitar las caries.

El problema del flúor

En principio el flúor es bueno porque ayuda a prevenir la caries. De hecho es el método recomendado para una prevención de estos problemas que crea la placa bacteriana.

Así que, si el flúor evita la caries y nosotros queremos evitar las caries en los dientes de nuestros niños, la tentación es utilizar productos que tengan flúor... mucho flúor... contra más flúor mejor.

Pues no. ¡¡ERROR!!

Mucho flúor puede ser perjudicial para los dientes de los niños

A pesar de que el contacto del flúor con los dientes puede ser enormemente beneficioso para prevenir la caries, en los niños pequeños puede causar un grave problema llamado fluorosis

La fluorosis en los niños

En los primeros años de vida los niños todavía tienen el instinto de succión, por lo que es tremendamente fácil que ingieran la pasta que utilizan durante el cepillado.

Ingerir una cantidad mayor de la recomendada puede causar fluorosis esquelética. Esta fluorosis lo que provoca es una mayor fragilidad de los huesos.

Por otra parte, la acumulación de flúor en los dientes durante estas fases de desarrollo de los dientes pueden provocar manchas en los dientes: fluorosis dental.

El equilibrio del flúor

Así (cómo en casi todo en la vida) el secreto de una correcta utilización del flúor está en encontrar la dosis adecuada.

Según la Sociedad Española de Odontopediatría, una concentración inferior a 500ppm de flúor no está demostrado que existan beneficios en la prevención de caries.

Por otra parte, cuanto más flúor lleve la pasta más protegidos estarán los peques ante la caries, pero mayor será el riesgo de fluorisis dental.

Así, para cada edad se deberá buscar un dentífrico que adecue la concentración de flúor a la evolución del niño.

Es por eso por lo que en el mercado ya existen distintos tipos de pastas de dientes infantiles que, más allá de sabores y envases, en lo que se distinguen es en la concentración de flúor que contienen.

Higiene dental a los 3 años: aprendiendo a cepillarse

Alonso había crecido un montón en ese último año y medio. Boca más grande implica cepillo más grande. Así, que cambiamos el cepillo.

En un principio probamos con un cepillo clásico, pero en seguida nos dimos cuenta de que eso solamente complicaba conseguir una limpieza adecuada y volvimos a los cepillos eléctricos.

Además empezamos a completar la limpieza con un colutorio de LACER por recomendación del dentista.
kit de higiene dental del niño de los 3 a los 6 años
Este fue el kit de higiene dental de Alonso entre los 3 y los 6 años.

Aprendiendo la técnica

Esta edad es crucial para aprender la correcta técnica de cepillado y coger el hábito de cepillarse (2 veces al día en ese momento) durante al menos 2 minutos.

A partir de los 3 años la mejor manera de enseñarles la técnica de cepillado es por imitación: lavándonos los dientes con el peque.
Los niños aprenden a hacer las cosas viendo como se hacen, por lo tanto nuestro planteamiento fue el siguiente:

Por una parte cepillarse el solo los dientes ante el espejo ...por supuesto con la posterior revisión de papá o mamá (lo que nosotros llamamos "el repaso")

Por otra parte yo también me cepillaba los dientes con él (al menos una vez al día) ante el mismo espejo. Es increíble hasta que punto imitan nuestros gestos cuando están tratando de aprender. Así fue sencillo que recordase la forma correcta de cepillarse los dientes.



A partir de los 6 años

En cuanto a la pasta... ni nos planteamos cambiar de marca en ese primer momento. Simplemente empezamos a utilizar el siguiente nivel en la escala de pastas de dientes infantiles: a partir de 6 años (ni siquiera nos planteamos cambiar de marca en este momento).

Pasta de dientes a partir de 6 años

Sin embargo, en unos meses empezamos a ver que los dientes perdían el blanco puro que habían tenido hasta entonces desde que cambiamos de pasta de dientes.

Todavía no comprendo muy bien por qué ocurrió esto, pero fue sustituir la pasta de dientes y empezar a recuperar su blanco natural en unos días.

El problema era encontrar una pasta de dientes que nos inspirase confianza y que no fuese de menta.

"¡La menta no me gusta nada!" Decía Alonso cuando le dijimos que tenía que cambiar a otra pasta de dientes "de mayores"

Cuantas veces habremos utilizado el sufijo "de mayores" para convencer a los niños. Es... como si a nosotros nos dicen "gratis"

Hoy hemos cambiado de pasta de dientes por la Colgate Smile para más de 6 años (...pero decorada con Spiderman... claro)

Yo creo que por mucho que me preocupe por la higiene dental de Alonso nunca será suficiente... y cuando al final sonríe pienso: "Valió la pena" 


Ni con campañas como #padresigualitarios se enteran

Un mes de #padresigualitarios


Del 22 de febrero al 20 de marzo se ha llevado a cabo una campaña en internet que trataba de reivindicar el papel de los padres en la crianza de los niños.




Personalmente me ha parecido una campaña estupenda y muy bien llevada, que aprovechando el mes del día del padre trataron de concienciar a una parte de la sociedad que aún no se entera (o no se quiere enterar) de que hoy en día los hombres nos implicamos en la crianza de nuestros hijos... y lo hacemos básicamente por dos motivos: porque podemos y porque queremos.

Que es cierto que aún hay casos en los que a pesar de querer no se puede y también hay casos que a pesar de poder... pues no se quiere (...lástima estos últimos)

Pero en general se está viendo que los padres del siglo XXI hemos aprovechado la situación actual cada vez más igualitaria para lanzarnos a disfrutar de nuestros hijos como a nuestros padres y abuelos no les dejaron.

Somos padres implicados ...aunque les pese

¿A que viene que hoy os suelte todo esto?

Bueno, pues viene a que hoy a sido uno de esos días en los que te encuentras a alguien que me ha soltado una serie de ideas rancias y despectivas hacia los padres. 

Me he contenido (porque a pesar de todo le tengo aprecio a esa persona) pero me he ido con rabia... mucha rabia y he tenido que escribir este artículo.



Pero el caso es que hoy he tenido que escuchar cosas como 
  • "los hombres no son capaces de cuidar a los niños... no están genéticamente preparados para ello... está demostrado"
  • "Las mujeres son las únicas capaces de cuidar bien a un hijo... al fin y al cabo lo llevaron 9 meses en el vientre."
  • "El cerebro de los hombres no está capacitado para estar alerta y no son capaces de pensar en más de una cosa a la vez... por eso no son válidos para cuidar a los niños"
Estas "lindezas" y muchas más las he escuchado mientras respiraba hondo y trataba de abstraerme para disfrutar del cappuccino que me había pedido.

La fuente de tales opiniones era una mujer, aunque cierto es que aún quedan muchos hombres capaces de utilizar los mismos "argumentos" para justificar que la mujer asuma la crianza de los hijos en exclusiva y el hombre se abstenga de cualquier obligación más allá del puro suministro de recursos a la familia: ¡Que mentes más rancias!

Los hombres también tienen ese instinto paternal

Bueno, en realidad no creo que los hombres tengan ningún instinto especial... ni las mujeres.

Pero lo cierto es que a muchos hombres (al igual que a muchas mujeres) nos gusta implicarnos en el cuidado y la crianza de nuestros hijos.

También es cierto que los hombres estamos igual de capacitados que las mujeres para participar en estas tareas. 

Pero aún hay quien no se entera de que no somos una excepción... que ya somos tantas excepciones que la excepción empieza a ser la norma.
...y que nunca jamás va a ser verdad que "las mujeres son las que cuidan y dan cariño y los hombres no están preparados para eso" por más que se empeñen en repetirlo como un mantra y aunque añadan la coletilla "...está demostrado"

Es falso.

Bueno, pues ya me he desahogado.

Pero lo verdaderamente lamentable de esta actitud es que supone un retraso en los derechos de los hombres como padres y en la sociedad en general en su necesidad de conseguir la igualdad real de las mujeres.

Seguro que tu también has escuchado en más de una ocasión argumentos como los que yo he tenido que soportar hoy. Si es así te animo a que me lo cuentes en los comentarios.


Review de tener un hijo tras 7 años de uso

Hoy hace 7 años del "unboxing" de Alonso.

¿Vas a tener un hijo? Aquí no te voy a contar el unboxing que 7 años después ya no es momento. Para eso hay otros blogs ...y yo mismo ya he publicado mis artículos en septiembre de 2008.

De lo que se trata es de contarte mi experiencia durante los primeros años de uso de ese 'producto' que es la paternidad.



Cómo saber si tu hijo tiene que usar gafas

niño-necesita-gafas
Photo credit: Thomas Hawk / Foter / CC BY-NC
En esta ocasión te voy a hablar de algo por lo que todos los padres nos preocupamos en un momento u otro: la vista de nuestros hijos.

Que si al niño parece que le cuesta leer, que si ahora no se concentra, que si ve mucho la tele,... tarde o temprano hay algo que nos hace saltar la alarma y nos genera esa pregunta inevitable: ¿Será que ve mal mi hijo? ¡A ver si necesita gafas...!

Aprender a leer: ¿Cómo y cuando lo deben hacer los niños?

Todos asumimos hoy en día que el aprendizaje de la lectura es un proceso necesario en el desarrollo intelectual de los niños.

Sin embargo sigue habiendo alguna controversia sobre el método que se debería de usar y el momento en el que se debería de llevar a cabo el aprendizaje de la lectura.

Como padres llega un momento en el que nos preocupa el hecho de que nuestros peques tarden más que otros en aprender a leer y nos da miedo pensar que esto les puede provocar un retraso académico que les haga empezar con 'mal pie' su vida como estudiante.



Pero por lo general estos miedos son solamente eso: miedos con poco o ningún fundamento.

Para comprender mejor como se produce el proceso de aprendizaje de la lectura hay que entender primero una serie de cuestiones:

Cada persona es diferente

Lo primero que deberíamos tener en cuenta es que cada niño tiene su propia forma de evolucionar (sobre todo en los primeros años de su vida) y por lo tanto los plazos de aprendizaje deben siempre ser un tanto flexibles para adaptarse a la madurez de cada niño.
Unos niños aprenderán a leer antes y otros después.
No por eso nuestros peques van a ser mejores estudiantes o peores ni más listos o más tontos.

Cada país un mundo

El aprendizaje de la lectura se lleva a cabo a distintas edades dependiendo de los programas educativos que cada uno establezca.

En este aspecto hay cierta polémica, pues países con un mal rendimiento académico y una nefasta puntuación en cuestiones como la compresión de lectura (como puede ser España) empiezan antes que otros países como Finlandía que tienen un sistema educativo de los que mejores resultados dan en el mundo.

Y es curioso que en Finlandia, empezando un año más tarde el aprendizaje de la lectura el nivel de comprensión de lectura  está por encima del resto de países y por su puesto es muchísimo más alto que en España.

Para saber leer primero hay que saber hablar

Es imposible leer y escribir si primero no se sabe hablar correctamente, y es por eso que en el último año de infantil sea tan común que los niños necesiten alguna visita al logopeda.

Si no educan el oído correctamente para saber oír todos los fonemas no podrán reproducirlos... y si reproducen mal los fonemas no serán capaces de representarlos (al escribir) o interpretarlos (al leer).

Por eso a menudo es aconsejable obtener la valoración de un logopeda si en el último año de educación infantil (de 5 a 6 años) un niño todavía tiene dificultad para pronunciar ciertos fonemas o los confunde.

De otra forma partirá en desventaja al avanzar con la lectoescritura y eso si que le puede provocar un retraso en el proceso de aprendizaje así como frustración e incluso pérdida de interés por parte del niño.

El proceso natural

Independientemente del momento en el que empiece cada fase, si que podemos distinguir ciertos momentos en el desarrollo del niño.

Proceso del habla

  1. Emitir sonidos: esta primera forma de comunicación la llevamos a cabo al poco tiempo de nacer.
  2.  Silabeos: el clasico papapapapa o mamamamama. No en vano sus primeras palabras suelen estar formadas por una repetición de la misma sílaba.
  3. Palabras: en cuanto prendemos a pronunciar las sílabas pasamos a unirlas para formar palabras de las cuales vamos conociendo su significado.
  4. Frases sencillas: La ultima fase de este pre-aprendizaje de la lectura es la construción de frases, muy sencillas al principio que según va madurando el niño serán cada vez más complejas.

Proceso de lectura

Grafemas y Fonemas:

Durante esta fase el niño aprende a asociar los grafemas (los caracteres) con sus correspondientes fonemas (sonidos), y aprenden también a interpretar las distintas combinaciones de letras para formar sílabas así como sus sonidos.

Palabras:

El siguiente paso en el aprendizaje es aprender como, combinando estos fonemas podemos representar las palabras que conocemos con un significado propio

Frases y orden sintáctico:

Un paso más allá cuando tratamos de combinar las palabras que conocemos para construir frases que sean capaces de formar mensajes en sintaxis cada vez más complejas.

Comprensión lectora:

Más allá de la capacidad del niño de poder escribir o leer está la capacidad de comprender el mensaje de un texto. Esto requiere una capacidad de abstracción que se irá adquiriendo con la práctica y el habito de la lectura.

Redacción

El siguiente paso es aprender, además de a comprender textos de otros, a ser capaces de construir correctamente frases que representen nuestras ideas.

La lectura es un hábito

Hasta aquí hemos hablado de las capacidades previas necesarias y de las habilidades que irán adquiriendo los peques en el proceso de lectura... pero leer es mucho más que eso.



Para formar a un lector de verdad y que esta capacidad les suponga una ventaja en la vida, no nos debemos de conformar con crear la capacidad... hay que crear el hábito.

Solamente cultivando el gusto por la lectura conseguiremos que esto ocurra.

Vale, pero ¿como podemos inculcar este gusto por la lectura? ¿Cómo lo convertimos en un hábito?

Existen varias cosas que podemos hacer para que a nuestros pequeños les entusiasme la lectura en vez de verla como una obligación más:

1) Padres que leen

Desde que nacemos aprendemos a hacer la mayoría de las cosas por imitación. La lectura no es distinta.
Si un niño ve que sus padres leen tendrá una mayor predisposición a la lectura.
Pero ojo, el niño tiene que ver a unos padres a los que les gusta la lectura... no unos padres que simulan que les gusta la lectura.
Si su entorno familiar no acostumbra a leer, si no tienen ese hábito, de nada servirá disimular. Los niños lo perciben y al final no funciona: o bien porque esos padres no son capaces de mantener la farsa en el tiempo o bien porque simplemente no perciben la reacción de disfrute que notarán en sus padres los hijos de lectores habituales.
Siempre será preferible utilizar otra estrategia para tratar de que nuestros hijos lean antes que fingir que somos lo que no somos.

2) Gamificación

La gamificación es una técnica de marketing que se basa en aplicar las mecánicas propias del juego en aspectos no lúdicos.
Esta técnica la están utilizando en el colegio de Alonso en primero de primaria y me parece muy acertada para conseguir fomentar el gusto por la lectura a la vez que generar un cierto hábito.
La técnica se basa en lo siguiente:
El primer día los niños se llevan a casa un libro junto con un marcapáginas con forma de animal y una ficha.
El marcapáginas tendrá forma de animal que representa el nivel de lectura alcanzado por el niño.
Cuanto más rápido sea el animal del marcapáginas, mejor lector será al niño. Así, el primer marcapáginas es el de un caracol, el segundo una ardilla,... y así hasta el dragón que es el más rápido.

Además de un libro y el marcapáginas llevarán una ficha. En cada ficha hay espacio para rellenar con los datos de 3 libros. Una vez leido un libro se rellena uno de los apartados incluyendo:

  • Título del libro
  • Fecha de inicio de lectura
  • Fecha de fin de lectura
  • ¿Te gusto? SI/NO

Cuando se completa la ficha (es decir, cuando se han leído 3 libros) se pasa de fase y se cambia el marcapáginas por uno de un animal algo más rápido.

Esta mecánca de juego crea la competitividad suficiente como para que los niños sean capaces de tomar la lectura con ganas a la par que se genera un hábito de lector.