Narración del proceso de ser padre contado en primera persona y casi en tiempo real.

02 junio 2009

Eccema

Hace un par de semanas llevamos a Alonso al pediatra. El motivo era el enrojecimiento de la piel zonas del cuello y parte alta del pecho (más o menos en el escote de sus camisetas).
"Es un Eccema" dijo el pediatra. "Lo que pasa es que como el niño tiene el cuello tan rollizo, el sudor se le queda en los pliegues de la piel y la humedad le provoca el eccema". Lo que teneis que hacer es echarle una buena crema hidratante varias veces al día y mantenerlo seco"

Así lo hicimos. Además, dimos orden en la guardería para que le prestasen especial atención a que esa zona se mantuviese ventilada y seca. Pero en vez de mejorar el eccema empeoró. El martes pasado se había extendido a la parte alta de la espalda. Ahora, además parece que le pica, pues se rasca el pecho en cuanto puede.
Así, el miércoles pasado volvió al pediatra.

"Vamos a recetarle una pomada con corticoides que se la aplicareis durante una semana" dijo esta vez el pediatra.

Reconozco que no me hace ninguna gracia que le den corticoides pero solo era una semana y está controlado por el pediatra. Además, se suponía que, la ventaja de darle un medicamento tan fuerte era la rápida mejoría.
Hoy hace una semana y todavía tiene el dichoso eccema, así que hemos vuelto a llevarlo al pediatra. Este ha vuelto al argumento inicial: "Mantenerlo seco e hidratado. Lo causa el sudor". Vuelta a empezar. Ya me estoy cansando. Me parece que si no mejora pronto habrá que tomar la decisión de llevarlo a un dermatólogo. Y es que mientras 'mareamos la perdiz' entre las pomadas de corticoides e hidratantes, Alonso va pasando las semanas con picor.

Por otra parte, y aprovechando la visita, nos dijo que introdujesemos cordero y conejo en su dieta. ¡Cordero y conejo! ¡Que mayor!

También le consultamos una tos extraña que le ha aparecido estos días cuando duerme. Es como si no pudiese expectorar algo. Nos dijo que "es normal" (como odio cuando dice esto), que la causa es el diente que le está saliendo. Eso le hace salivar más y cuando duerme se traga esta saliva provocandole la tos. Para esa tos nos dijo que le diesemos Romilar.


01 junio 2009

Fin de semana al sol

Ha sido su primer fin de semana de temperaturas veraniegas (aunque técnicamente aún estamos en primavera). Bueno, cuando nació hizo bastante buen tiempo, pero creo que el no se acordará de eso ahora.

Hemos intentado aprovechar al máximo estas temperaturas cercanas a los 30ºC. Que a veces el verano en Galicia son 4 días, y a lo mejor son estos.

El sábado fuimos a comer a casa de mis padres. La comida fue en el jardín. Bueno, lo cierto es que aprovecharon para celebrar mi cumpleaños por sorpresa y de forma adelantada. Me regalaron dos libros de fotografía, perfume y algunas cosas más. Soplé las velas en una tarta enorme y mientras todos me cantaban el "Cumpleaños Feliz" Alonso hacía su versión cambiando la letra por "Ta-ta".

Después de comer, en vez del típico café de sobremesa, cogimos unos refrescos y nos fuimos al césped. Pusimos unas mantas acolchadas bajo la sombrilla y ahí pusimos a Alonso, que en seguida se quedó dormido. Los demás nos sentamos rodeandolo en sillas tumbonas o el mismo césped. En seguida suspiro y se quedó dormido. Durmió como 4 horas seguidas y cuando se despertó tenía una sonrisa en la cara.

El domingo por la mañana salimos a dar una vuelta por el barrio. Por lo visto no fuimos los únicos con esa idea. Las terrazas de las cafeterías estaban llenas y las aceras estaban repletas de gente paseando sin prisa.

Por la tarde fuimos a Santa Cruz. Es un pueblo a las afueras de Coruña donde viviamos antes. Es muy bonito para pasear. Tiene un gran parque con patos, playa y hasta una isla con un castillo.

Alonso está pasando una etapa en la que la curiosidad y la necesidad de conocerlo todo ocupan casi todo su tiempo. Creo que se lo pasó en grande durante el fin de semana.

29 mayo 2009

¡Diente!

Ayer, como cada día, al salir de trabajar fui a buscar a Alonso a la guardería y nos fuimos a casa. Pero ayer fue distinto. Lo cambié de ropa, que cuando viene de la guardería parece que en vez de darle la papilla lo duchan en ella. A veces pienso que lo que hace es jugar al paintball con los otros niños, pero luego le huelo la ropa y... "manzana, plátano... no esto no es pintura". Bueno, el caso es que le cambié el body, el polo y el pantalón que estaban llenos de esas manchas amarillo-anaranjadas. Le limpié la carita, lo peine y nos fuimos a la calle.
 
Y es que como hacía ya varias semanas que mi cuñado (el hermano de Sandra) no lo veía, ayer quedamos en un centro comercial para tomar algo y que viese al niño.
 
Alonso llegó al centro comercial dormido y así se pasó casi todo el tiempo. En la guardería ya me lo advirtieron: "Durmió un rato antes de merendar, pero después se paso la tarde hablando y jugando todo el tiempo. Seguro que te duerme pronto." Pues si. Parece que la juerga de la guardería lo dejó frito. Así paso casi todo el encuentro con su tío: dormido. Pero justo cuando estabamos terminando los bocatas y las cocacolas que nos habíamos pedido, abrió los ojos y, como siempre, nos dedicó esa sonrisa. Luego miró un poco extrañado el lugar, pero en seguida volvió a reir y a decir "ta-ta-ta-ta...".
 
Ya eran las 21:15, así que no esperé a que lo pidiera: saqué los termos, el biberón y el babero. Como siempre, cuando vio el biberón se puso nervioso y empezó a quejarse. No nos equivoquemos, no se queja por que no lo quiera. Se queja porque se pone ansioso. En cuanto lo ve no puede esperar más.
 
Cuando se acabó el biberón, volvió a reirse y solto un "Da... ta". Fue entonces, al abrir la boca para pronunciar estas 'palabras' cuando me parecio ver algo blanco en su encía inferior. "Ta!", volvió a decir. Y entonces pude confirmarlo.
 
Simplemente dije "¡Diente!" mirando a Sandra y señalando a Alonso. Los ojos de Sandra se abrieron como platos. Nos pasamos un rato jugando con el chupete e intentandole hacer hablar para que mostrase la encía, pero fue imposible. Cuando abría la boca sacaba la lengua y no nos dejó ver el diente hasta que llegamos a casa. Pero pudimos notarlo. Al pasar suavemente el dedo por la encía de Alonso se nota claramente un diente duro y afilado.
 
Todo el mundo decía: "En cuanto le salga el primer diente... pobrecito que mal lo pasan". Bueno, no me extrañaría que con las muelas lo pase algo peor. Pero con este ni nos hemos enterado.

24 mayo 2009

8 meses

Hoy hemos celebrado el cumplemes de Alonso.

Le hemos regalado un par de libros con texturas que le encanta que le leamos mientras el lo toca. Hemos pasado un día de lo más tranquilo en el que la única prioridad era jugar y disfrutar con Alonso. Ya teníamos ganas de un día así.

Pero además he tenido algo de tiempo para sentarme delante del ordenador y, además de escribir este post, revisar algunas fotos ‘antiguas’ (de los últimos meses). Como ahora se me ha dado por el blanco y negro (temporadas que tiene uno) he estado ‘reinterpretando’ algunas de estas fotos en este formato. Me ha parecido interesante poneros aquí un par de ellas.

La primera es una foto del 1 de febrero. No me gusta sacarle solo las típicas fotos en las que sale sonriente posando y con cara de modelo del Corte Inglés o Toys’r’Us. Me gusta captar todo tipo de momentos que puedan describir como es Alonso. Así, esta es una de las primeras fotos en las que se demuestra que, además de tener cara de angelito, a veces también tiene carácter.

Carácter

Esta otra, en cambio es de esta misma tarde, hace tan solo un rato. Me parece que puede servir para comparar.

Mirada de 8 meses

20 mayo 2009

"Ta-ta-ta-ta"

Yo soy de esos que ponen más de un despertador (por si acaso). Pero desde hace un tiempo me despierto un poco antes de que suenen.

Alonso tiene su reloj biológico recien estrenado y siempre puesto en hora, por lo que como un cuarto de hora antes de que suenen los despertadores en casa, el se despierta y empieza a contar... bueno yo me imagino que diserta sobre el contenido de los sueños de la noche que acaba de pasar. O tal vez comenta lo bien que ha dormido. O quizás está preparando la agenda del día que empieza. No sé. Lo único que tengo claro es que se marca unos monólogos monosilábicos que ni en "El Club de la Comedia": "Tataaa ta ta ta. Tatatata ta ...pa... taaaa ta... taaa... güüü.... ta" (Es una transcipción más o menos literal de una de sus frases).

Lo cierto es que, en parte, nos encanta despertarnos así. A pesar de dormir unos minutos menos (que eso por las mañanas hubiese sido impensable en otros tiempos) nos despertamos de mucho mejor humor. Mucho mejor las charlas tranquilas de Alonso que el "PIIIIIIII" del despertador o la musiquita insoportable de la alarma del teléfono.

18 mayo 2009

Cambios y risas

El domingo que viene Alonso Cumple 8 meses. Mucho ha pasado en las últimas semanas y muy poco os he infomado.

La verdad es que después del trabajo solo tenemos ganas de estar con el pequeño y descuidamos otras cosas que soliamos hacer antes. Ver un programa de televisión de una sola vez es algo imposible (bendito grabador TDT). Leer un libro fascinante en un par de días... bueno eso si que es ficción. Quedar con los amigos a tomar algo... 'de pascuas en ramos' y siempre en horario infantil. Creo que cuando me conecte a Facebook me voy a pasar un milenio leyendo como le ha ido a todos mis amigos del colegio (que entonces seguramente la mayoría estarán jubilados). Y claro... lo del blog también me está costando, aunque lo inteno.

Os dejo una foto de Alonso el 7 de mayo (hace 11 días). Eran las 8:30 am y justo antes de salir al trabajo cogí la cámara y le saqué esta foto.

Alonso ha progresado muchísimo. Es muy espabilado. Todo lo aprende a la primera. Siempre se está fijando en lo que hacen los que le rodean y está como espectante, intentando aprender otra cosa más y otra...

Ahora ya habla. Bueno... en su idioma. Lo que pasa es que a nosotros no se nos da bien el 'Alonses'. Pero por las mañanas se despierta y se pone a hablar. Lo cierto es que empezó a hablar el mes pasado. Yo me pasé 2 semanas intentando que aprendiese a decir "Mamá" para el día de la madre, pero el se empeñaba en decir "Patata". Así, que decidimos que sería mejor regalo una cazadora de piel y un bolso a juego. (No sé como se tomaría Sandra eso de que el niño le llame 'patata').

Lo cierto es que es muy feliz, y eso se contagia. Para muestra os dejaré un video de ayer. Os pido disculpas de antemano por la calidad pésima del video. Esta grabado con la cámara del teléfono (que obviamente no es nada buena). Pero calidad a parte, me pareció que el 'contenido' del video era lo suficientemente bueno como para mostrarlo.

El video es en la sobremesa de la comida del domingo, en casa de mis padres. Alonso, en el regazo de su padrino (mi hermano) se 'parte de risa' al ver como su muñeco Pocoyó da vueltas boca abajo. No sé si se ríe más Alonso o mi madre (a la que se oye riendose de fondo).



Su primer ataque de risa. No me digais que no es una risa contagiosa.

13 abril 2009

Una Semana Santa de recuperación

Al empezar la Semana Santa, los compañeros de guardería de Alonso, que son muy generosos y lo compraten todo, decidieron que iban a hacer un cocktail de virus para celebrar el comienzo de las vacaciones.

Se ve que Alonso, al ser tan pequeño, todavía no se sabe controlar en estas fiestas y se bebió el solito todo el cocktail vírico. (Bueno, todo no, que después me han dicho que otros compañeros también estaban igual).

Así, el miercoles 8 fue al pediatra con un catarrazo de los que hacen época acompañado con unas diarreas también bastante potentes. (Al menos no tenía fiebre).

Su pediatra habitual estaba de vacaciones y le atendió una sustituta. A diferencia de su pediatra, al que todo le parece normal y nunca receta nada, a esta parece que si le gusta recetar medicamentos adecuados a las enfermedades de los pacientes... que por otra parte es lo que suelen hacer los médicos. Supositorios cada 12 horas, unas gotas que, según Alonso, saben mal y otras que huelen a fresa (de las que siempre pide más) formaban una receta que funcionó bastante bien.

En vista de su estado el miércoles ya no fue a la guardería, por lo que los abuelos maternos por la mañana y los paternos por la tarde hicieron de niñera improvisada.

Por la tarde fui a recoger al pequeño a casa de mis padres. Después de toda la tarde imaginandome desgracias apocalípticas y accidentes domésticos inimaginables, me olvidé de todo eso nada más ver a Alonso riendose al verme llegar. Segundos después se me volvió a helar la sangre por un momento cuando mi madre me dijo:

"No sé si le habré puesto bien el pañal. A lo mejor se lo puse al revés, pero es que estos pañales modernos no hay quien los entienda".

Por un momento me imaginé el pañal con los personajes de Barrio Sesamo empapados en pis y la parte absorbente hacia fuera. Pero no, tan solo tenía dudas sobre si lo habría apretado mucho o no.

El primer festivo de Semana Santa, el jueves, lejos de mejorar empeoró bastante. Los mocos eran casi insoportables y la diarrea había aumentado bastante. Estaba convencido de que el viernes por la mañana estaríamos en urgencias, pero no. El jueves por la tarde empezaron a remitir las toses, el aire empezó a entrar con más facilidad y nos dimos cuenta de que la diarrea no había hecho aparición desde última hora de la mañana.

Un par de días después, y aunque el tratamiento acababa de empezar, ya estaba perfectamente.

Ayer por la mañana, se quedó en casa con Sandra que se tomó la mañana libre para estar con él (¡Que suerte!). Y por la tarde ha ido a la guardería de nuevo: a ver a sus compañeros.

Durante estos días he disfrutado un montón de Alonso. Nos hemos reído todo lo que hemos querido y más y hemos aprendido a jugar a muchas cosas nuevas. Hemos salido y ha conocido a gente que nunca había visto. Ha venido su tia-abuela de Miami a conocerlo. Pero sobre todo a madurado un montón. Noto que cada vez se convierte más en bebé-niño y deja de ser ese bebé-recién-nacido.

Tiene un sentido del humor envidiable. Incluso en el peor de los momentos ha encontrado ganas para sonreir e intentar divertirse. En esta foto está jugando con el abuelo (mi padre) el martes pasado. A la mañana siguiente, a primera hora, estaba en el pediatra, por lo que os podeís imaginar que ya no estaba muy bien. Pero ahí está, riendose y jugando con el abuelo. Por eso, cuando tiene flemas y llora o cuano algo le pasa y se queja, a mi me preocupa mucho, pues se que no lo hace si no le molesta de verdad.

El próximo jueves tiene que volver al pediatra para que vea si se ha recuperado del todo. Por esas cosas propias de la sanidad pública, supongo que cuando vuelva le atenderá su pediatra habitual. Por lo tanto ya me sé yo el diagnostico:

"¡Suspendan el medicamento! El catarro es normal y no es para tanto. Si empeora me lo traen."

Lo de siempre. Si algo hay que reconocerle a este señor es que está libre de toda sospecha de recibir favores de casas farmaceuticas por recetar su producto.